En la vida y el fútbol: Verónica Herrera
El 2019 en Reporte Femenino llega con mucha alegría y grandes noticias por delante. En nuestro primer aniversario apostándole fuerte al fútbol femenino en Venezuela, les traemos una entrevista exclusiva con Verónica Herrera, defensora nacional próxima a cumplir los 19 años de edad y que en esta oportunidad nos recibió en la sala de su casa para conversar un rato sobre su carrera, su vida y el fútbol en general, en una charla imperdible que reúne los mejores atributos de la talentosa futbolista caraqueña.
¿Cómo te iniciaste en el fútbol?
Cuando yo tenía cinco años jugaba en la Hermandad, que es el club dónde comencé y dónde jugaba mi hermano. Yo lo acompañaba a los entrenamientos de fútbol sala y estaban buscando un jugador más para su equipo, así que ahí fui yo sin preguntarle a nadie (risas) busqué al entrenador y le pregunté si podía jugar en su equipo. Luego fui a hablar con mis papás, mamá, abuelo y allí es que inició todo. Yo igual acompañaba a mi hermano, que iba con un balón y yo lo pateaba contra una reja hasta que el entrenador de fútbol campo me vió y me invitó a hacer las pruebas con ellos. A los seis años hice la prueba en fútbol campo y quedé, pero técnicamente inicié fue jugando fútbol sala.
¿Siempre fue fútbol o alguna vez pensaste en otro deporte?
Antes del fútbol hice natación, karate y ballet, pero cuando comencé en el fútbol dejé el ballet ya que me coincidían los horarios. Luego, dejé de hacer karate porque nuevamente coincidían los horarios y cuando tuve que decidir entre natación y fútbol me decidí por el fútbol.
¿Alguna vez te imaginaste que llegarías tan lejos siendo tan joven?
Sinceramente, no (risas) Yo siempre le decía a mi mamá “Yo quiero ser famosa”, “yo quiero que me veas en la televisión” pero para serte sincera yo, por ejemplo, no sabía que existía una selección nacional femenina hasta que me llamaron (risas) Ni la menor idea, hasta que me dijeron “Vero, queremos que vengas a jugar con nosotros” y así lo fui descubriendo. Obviamente yo le decía a mi mamá “Yo quiero que la gente me vea jugando en televisión” pero lo visualizaba para los 20 o 21 años. Jamás me imaginé que con 13 ya la gente iba a comenzar a reconocerme
Ya que estamos en eso: ¿Cómo fue para tí la experiencia de jugar una Copa Libertadores con apenas 12 años? (marcando un récord Guiness) ¿Y un Sudamericano Sub-17 con 13?
Son experiencias diferentes. Cuando fui a la Copa Libertadores (con el Caracas Fútbol Club) lo tomé con la mentalidad de que iba a representar a Venezuela, pero sinceramente no pensé que fuera a jugar por la edad que tenía. Yo decía simplemente “me van a llevar para que yo vea como se mueven las cosas en Venezuela internacionalmente” en el ámbito del fútbol pero no me veía jugando, por más que el entrenador me decía que me pondría a jugar hasta que hice mi debut. Ese día estaba demasiado nerviosa, ya que aunque no fue mi debut internacional fue una competencia muy renombrada. A partir de eso comenzaron a llegar llamados con la selección nacional, llegaron los primeros módulos y esa nueva experiencia.
A dos meses del Sudamericano, yo no sabía si me iban a llamar. Estaba compitiendo el puesto con muchachas de 16, 17 años así no creí fue fueran a llamarme a mí; no por falta de talento sino por edad, hasta que el entrenador me llamó un mes antes y me dijo que iba a viajar con ellos. Lo tomé con la misma mentalidad de que “Bueno, voy a ir, no voy a jugar”, pero dos semanas antes el entrenador me dijo que quería que fuese su lateral titular.
Obviamente me impresionó, ya que estaba eligiendo a una niña de 13 años sobre chamas de 16 o 17 años hasta que poco a poco me fui adaptando y el entrenador me fue explicando que en el fútbol no importa tanto la edad que tengas siempre y cuando estés preparada física, futbolística y mentalmente para afrontar el reto. Tener una mentalidad de una chama de 16 o 17 años para poder tomar esta experiencia que era importante para mí.
¡Buenas noches, amigos! 🔝🔥— Reporte Femenino (@ReporteFemenino) 3 de enero de 2019
📝 Por allí, encontramos este #TBT y nos gustaría que nos ayudaran a resolver la siguiente pregunta ⁉️
En esta foto hay una futbolista que ha jugado con la #Vinotinto en sus categorías menores: ¿Quién es? 🤔🧐 pic.twitter.com/MLM0FgeEse
¿Y cómo fue ese acondicionamiento físico para ponerte a la altura para poder enfrentarte a jugadoras mucho mayores en edad que tú?
El profesor Kenneth Zseremeta me puso a trabajar de manera muy fuerte: Hubo varias veces en las que yo llamaba a mi mamá y le decía “Por favor, venme a buscar que yo no puedo más” y hubo varios momentos en dónde yo decía que no podía con los entrenamientos, que eran de una o dos horas, cubriendo tiempos extras. Recuerdo por ejemplo un domingo que mi mamá me fue a visitar y estábamos entrenando desde las 09:00 am y ella llegó a las 11:00 am para salir conmigo al finalizar el entrenamiento de dos horas y en realidad acabamos a la 01-02:00 pm porque teníamos que seguir trabajando corrido.
Hubo muchos momentos que le decía a mi mamá “No puedo más, no aguanto” ya que claro, eran entrenamientos fuertes y yo no estaba acostumbrada a estar tres o cuatro horas, bajo el sol en trabajos físicos exigentes como correr, saltar, arrastrándote por el piso; pero al final mi mamá me oía y preguntaba: “¿Estás segura? Si quieres, nos podemos ir pero piénsalo bien” y claro, pasaba uno o dos días con mi mamá y luego le decía “dale mami, me voy a quedar”. Creo que si no hubiese sido por ella y por mi abuelo hubiese renunciado en algún momento.
¿Cómo es la convivencia y el ambiente en el camerino del fútbol femenino?
Hoy en día yo tengo la posibilidad y el honor de decir que muchas de las compañeras con las que he convivido en la selección puedo considerarlas una familia, más que amigas, ya que por ejemplo cuando nosotros teníamos preparación para algún evento pasábamos más tiempo concentradas que en la casa. Yo venía una semana a mi casa y pasaba dos o tres semanas allá. Terminó siendo mi familia y se creó un ambiente de amistad muy fuerte, donde hoy en día personas como Daniuska Rodríguez en Portugal, Sandra Luzardo en España y yo en Estados Unidos todavía tenemos contacto, nos escribimos y llamamos de vez en cuando porque creamos una bonita amistad. En el camerino era simplemente poner la música, bailar para disipar los nervios ya que siempre había nervios. Era jugar y echar broma como chamas que éramos de 16-17 años y esa era nuestra manera de sacar los nervios y dejarlo todo en la cancha.
¿Qué entrenadores te han marcado? ¿Por qué?
Yo siempre he dicho que hay tres entrenadores muy influyentes en mi carrera: Pedro Febles –que en paz descanse- fue el entrenador que me dio la oportunidad de entrar al equipo; fue el que me vió pateando el balón contra la reja y me dijo “ven a probar con nosotros”. Estuve con Pedro Acosta, que fue mi primer entrenador y junto a Febles fueron mis formadores, que con mi abuelo descubrieron mi posición, ya que yo como toda chica de 5-6 años jugaba de delantera al iniciar y… era malísima (risas) la verdad es que no tocaba ni un balón; hasta que mi abuelo una vez les dijo “Ponla de defensa, dónde sea solo para ver” y bueno, me pusieron de lateral y hasta hoy en día estoy allí y de central. Luego, Kenneth Zseremeta porque si bien Acosta y Febles me formaron como futbolista, cuando llegué a la selección Kenneth se encargó de desarrollarme físicamente y mejorar todo lo que los entrenadores anteriores me habían enseñado.
¿Qué momento en tu vida te obligó a madurar ‘de golpe’?
Creo que ese momento de las convocatorias a la selección nacional fue el que me obligó de cierta manera a ‘cambiar el chip’, ya que por ejemplo yo seguía estudiando y mientras muchos de mis amigos se iban de fiesta o salían yo tenía que estar en los entrenamientos, todos los días entrenamiento, los fines de semana tenía los juegos y obviamente exigía un compromiso distinto; además por ejemplo cuándo nos íbamos de viaje yo me iba pero el colegio seguía, entonces cuándo regresaba tenía que ponerme al corriente con lo que me había perdido: estudiar, realizar las evaluaciones y básicamente tuve que concentrarme en un momento de mi vida en el fútbol y los estudios. Allí fue cuándo comprendí que si bien no sería fácil llegar a cumplir mi sueño tenía que poner mucho de mi parte si realmente quería hacer esto.
¿Cómo es lidiar con la imagen de una futbolista reconocida?
Podrás imaginarte que al principio fue algo difícil. Todo cambió muy rápido, al punto que yo por ejemplo iba caminando por la calle y me gritaban “Verito” y yo volteaba creyendo que era alguien que conocía y de pronto era un fanático que me vió por la calle. Yo no estaba acostumbrada a por ejemplo que la gente me pidiera fotos, autógrafos, me llamaran para hacerme entrevistas pero comprendía que era parte de esta nueva imagen que estaba creando a partir del fútbol, e incluso al sol de hoy a mi me ven en la calle y me gritan “¡Vero!” y yo volteo como si se tratase de alguien a quien conociera (risas).
Verónica Herrera junto a María Gabriela García, una de sus grandes amigas del fútbol tras un encuentro entre el Caracas Fútbol Club y la Hermandad Gallega. Foto: Carlos Celis.
Saltando rápidamente a otro aspecto, ¿Qué tan importante crees que es el estudio para una futbolista profesional como tú?
Yo creo que para la futbolista el estudio es más algo secundario. Una alternativa por si acaso el fútbol no se da de la mejor manera. Yo al principio era de las que pensaba dejarlo todo para solamente jugar al fútbol, pero luego mi familia me hizo comprender que esta es una carrera muy complicada y que con una lesión podía acabarse todo, y debía tener un respaldo académico para cuando la vida de futbolista se acabe.
¿Qué estudias ahora mismo?
Me estoy preparando en estudios generales, que me prepara en varias áreas, tales como matemática, lingüística, etc. Te da una amplia preparación ya que ves de todo un poco.
¿Cuál es el mejor momento que has vivido dentro de una cancha?
Increíblemente, el mejor momento que he vivido dentro de una cancha no fue precisamente un campeonato o el jugar a nivel de selecciones, sino que fue volver a pisar el césped después de una lesión. Hubo un momento en mi carrera dónde pasé casi seis meses sin poder jugar al fútbol y esa sensación después del reposo de volver a pisar un terreno de fútbol y jugar se sintió mucho mejor que cualquier otra experiencia vivida dentro de la cancha.
¿Ves fútbol en tu tiempo libre?
Depende mucho. Yo soy fanática del Real Madrid y del Bayern de Múnich. Cuando tengo tiempo libre me gusta verlos, como cuando juegan partidos importantes, pero en líneas generales suelo ocupar más mi tiempo libre en salir con mi familia o mis amigas, así que podríamos decir que veo fútbol pero ese tiempo también lo invierto en otras cosas.
Precisamente de tus redes vimos que eres confesa fanática del Bayern de Múnich. ¿Por qué?
Me gusta mucho el Bayern, de hecho en mis redes es el que más se ha reflejado porque es el equipo dónde me gustaría llegar. Aunque soy fanática también del Real Madrid, una de las grandes metas que tengo como futbolista es jugar al menos un año para el Bayern Múnich. De hecho, ya tengo una camisa de ellos con mi nombre y el número ‘2’ que es el que yo usaría cuándo llegue allá.
Ahora, jugando a ser entrenadores un ratico: ¿Cuál sería tu parado táctico y tu estilo de juego si pudieras dirigir a tu propio equipo?
Mi esquema favorito es el 4-2-3-1, ya que se ve equilibrado tanto para la defensa como para los atacantes, pero si algo he aprendido de mis experiencias con los entrenadores que he tenido es que cada equipo se adapta a los jugadores que tenemos. Por ejemplo, si tú no tienes dos volantes que sepan defender bien quizás el 4-2-3-1 no es el esquema más adecuado. Así ocurre también con el estilo de juego: con la selección muchas veces me tocó adaptarme a una idea de juego más directo o a los pelotazos, mientras que con mi equipo en Estados Unidos a los entrenadores les gusta más construir las jugadas ofensivas desde el fondo, así que las defensas deben saber qué hacer con el balón. Si la decisión es mía, prefiero ese tipo de equipo, que construye desde el fondo y sale jugando con la pelota, pero como te decía, depende mucho de las características de las jugadoras que tengas en el equipo.
¿Hay alguna otra liga o equipos que te guste ver?
Me gusta mucho estar atenta al fútbol venezolano, ya que es el fútbol de mi país, de dónde surgí y dónde hay muchísimo talento. Lastimosamente no puedo estar tan atenta como me gustaría ya que no todos los partidos se transmiten y están disponibles en Estados Unidos, pero cuándo se puede, me gusta estar atenta a lo que pasa aquí. También me gusta mucho ver los mundiales de fútbol, como el de Rusia que recién pasó o el femenino mayor o de categorías como la Sub-20. Sobre el equipo, me considero fanática del Deportivo la Guaira, ya que jugué ahí y tienen una buena estructura en todas sus categorías.
Verónica nos recibió en la sala de su casa para hablar más que solo de fútbol. Foto: MaryCarmen Souto
¿De dónde surje la idea de la VeroStore?
La ‘VeroStore’ fue el resultado de unir dos ideas: Mi hermano quería abrir su propia tienda virtual con ropa y yo tenía como hobbie diseñar, así que ambos llevamos nuestras ideas a mamá y ella las unió y de allí surgió la tienda. Se tornó rápidamente en un buen pasatiempo para mi hermano y para mí, ya que nos sentábamos juntos a diseñar la ropa, buscar quien la confeccione y ponerla a la venta. Hoy en día es un negocio familiar en dónde estamos mi mamá, él y yo involucrados y me apasiona mucho.
¿Cuál es el objetivo que tienen ustedes con este negocio?
En un principio, tenemos una tienda virtual pero evidentemente me gustaría que en un futuro se construyera algo grande a partir de esta tienda. Poder hacer crecer el negocio y pasar de lo virtual a una tienda física, y quizás de allí pensar en abrir nuevas franquicias o extendernos a otros países. Por ahora, lo tomamos con calma -como te dije, siendo más un negocio familiar- pero me gustaría a largo plazo lograr hacerlo una marca reconocida con tiendas en ciudades importantes del mundo.
Ya entrando más en el ámbito de lo personal: ¿Cuál ha sido la anécdota más divertida que haz vivido fuera de una cancha de fútbol?
Creo que la anécdota más divertida que he tenido fuera de la cancha fue una vez que salí a comer helados con mi papá. Como decía, yo no estaba acostumbrada a ser una figura pública y ser reconocida en la calle. Recuerdo que yo iba caminando y un chico en la otra acera se me quedó mirando. Mi papá y yo nos dimos cuenta pero seguimos caminando, ¿sabes? como los locos, y vimos que el chico nos seguía. Cuando cruzamos la calle, el chico cruza con nosotros y me sigue mirando, hasta que se me acerca y me pregunta:
+ Disculpa. ¿Tú eres Verónica Herrera?
- Sí, le respondí
+ Ay, yo quiero una foto contigo, pero no tengo teléfono. ¿Será que me la puedo tomar y luego me la pasas?
Yo en ese momento no tenía teléfono así que le dije que no podía y él se le acercó a mi papá y le preguntó: ¿A dónde van ustedes?
“No, nosotros nos vamos a quedar aquí comiéndonos un helado”, le contestó y el chico le dijo “Ah, okay” y se fue. Como a los quince minutos, regresó junto con varios chamos y un teléfono, se acercó y me pidió la foto. Cuando nos la tomamos me doy cuenta que no era solamente él, sino que habían varias personas. Entonces otro amigo me pide la foto y él se pone al lado mío, pero tú sabes, como con vergüenza (risas). El chamo llega y le dice:
+ ¿Qué te pasa, te da pena?
- Si (risas nerviosas)
+ ¡Pero abrázala! ¿No ves que es Verito?
Y el chamo se empezó a reír y nos tomó la foto. De verdad, creo que ha sido hasta ahora lo más gracioso que me ha pasado hasta ahora fuera de una cancha.
¿Te gusta la música? ¿Qué género en particular?
Me encanta la música como a cualquier chama. Yo soy una persona que puede escuchar absolutamente de todo, pero si me tengo que quedar con un género sería el vallenato (risas) Es algo que me gusta mucho, al igual que la salsa son géneros de canciones que suenan y yo no puedo evitar pararme y bailar, son probablemente mis favoritas. Y bueno, como a cualquier joven me gusta mucho el reggaetón.
¿Hay por allí algún TOP 3 de canciones o artistas que prefieras?
(Pensativa) Pondría sin duda entre las canciones que más escucho "Un Osito Dormilón", al igual que muchas canciones del Binomio de Oro, así como también a Silvestre (Dangond) o Se Preparó de Ozuna.
Si bien he logrado grandes cosas como jugadora de la ‘Vinotinto’, tengo muchas metas por delante con este uniforme. Representarnos en un mundial de mayores, clasificar a unos juegos olímpicos y regresar con el oro son algunos de los objetivos que me quedan por alcanzar.
¿Y cuál es tu meta como persona?
Mi meta personal es seguir creciendo con cada experiencia que me toque vivir. Me gustaría en un futuro dedicarme a ser entrenadora y dirigir un equipo de fútbol femenino. Prepararme para ello y poder poner mi granito de arena para que muchas muchachas al igual que yo se dediquen a esto y alcancen sus sueños.
¿Qué te gustaría que la gente dijera o pensara cuando escuchara el nombre ‘Verónica Herrera’?
Me gustaría que la gente al oír mi nombre pensara: “Los sueños se pueden cumplir”. Sé que es difícil ganarse un puesto en el fútbol, que es visto como un deporte para hombres pero la verdad es que creo que si tú trabajas duro y mantienes tu mente en el objetivo que quieres alcanzar, se ve que lo vas a lograr. Ese es el mensaje que me gustaría reflejar, que todos los sueños que las personas se propongan pueden hacerse realidad si se esfuerzan para alcanzarlos como yo lo he estado haciendo.
¿Le das importancia a tu imagen? ¿Por qué?
Considero que hoy en día la imagen de la futbolista profesional es muy importante. Quizás por ejemplo a mi no me guste peinarme, pero cuándo voy a publicar algo en mis redes sociales intento estar peinadita y presentable, porque obviamente es un factor que influye. Hoy en día las redes mueven mucho y los equipos obtienen beneficios con respecto a la imagen de sus jugadoras y por ello uno debe cuidarla lo más que pueda.
Algo así como lo que hace Orlando Pride con Alex Morgan…
¡Exacto! No solamente es una de las figuras del equipo sino también su símbolo fuera de la cancha. Es una persona que mueve masas, aparece en sus publicidades y representa a una institución. La ves peinada y arreglada en sus presentaciones públicas. Hoy en día la imagen al público se cuida mucho por eso también.
¿Te gustaría formar parte del llamado de la Vinotinto Sub-20 en 2020?
Sin dudas, sin dudas. El hecho de haber formado parte de los llamados anteriores no quita el hecho de que soy elegible y si el entrenador desea contar conmigo voy a estar allí. Todo el mundo sabe que para mí vestir los colores de Venezuela y representarlo en una competencia internacional es un orgullo gigantesco y no lo cambiaría por vivir otra experiencia.
Verónica Herrera considera a Caracas su casa. FOTO: La Guia de Caracas
En la vida y el fútbol: Verónica Herrera
Reviewed by Fabrizio Cuzzola
on
enero 08, 2019
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Reviewed by Fabrizio Cuzzola
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enero 08, 2019
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